Cómo limpiar después de un incendio: guía profesional paso a paso 📌 Resumen rápido: Tras un incendio, el peor enemigo no suele ser el agua, sino el hollín y los residuos ácidos del humo . La regla profesional es clara: primero limpieza en seco y después limpieza húmeda controlada . Empezar a fregar con agua y lejía es uno de los errores más frecuentes y más caros de corregir. Después de un incendio —incluso un pequeño conato en una cocina o un cuadro eléctrico— la reacción natural del cliente suele ser la misma: coger un cubo de agua con lejía y empezar a fregar. Es comprensible, pero técnicamente es una mala decisión en la mayoría de los casos. El hollín es muy fino, contiene partículas grasas y ácidas, y si se moja demasiado pronto puede penetrar en superficies, fijar manchas, generar olor persistente y dañar metales y electrónica durante semanas. En esta guía explicamos, con criterio profesional, cómo se debe actuar y, sobre todo...